Hay momentos en los que me cuesta controlar la ansiedad que me crean mis propios fracasos y las decepciones que obtengo de mi misma. Es como querer llegar a un punto y verlo incluso a lo lejos, pero no poder avanzar, o si lo hago, al dia siguiente doy vueltas y vueltas y no conseguir andar ni dos pasos. La culpabilidad que todo esto me crea, el hecho de no llegar ahí donde me propongo, crece a medida que pasan las horas, hasta que me supera y entonces todo se desordena y se nubla y pierdo la capacidad de pensar racionalmente y pierdo el control sobre mis emociones. Lo malo de todo es que tengo que aparentar que todo va bien, y que no les voy a defraudar. Y sonrio cuando me hablan de un futuro que a veces creo que se me escurre entre las manos, y desaparece. Pero no puedo decir lo que siento, así que prefiero sonreir. A veces me imagino como seria todo esto si alguien estuviera realmente a mi lado, si en lugar de tener que escribir todo esto alguien lo supiera tan solo con mirarme y me dijera que todo va a ir bien. Quizas queda demasiado cursi decir que tengo necesidad de sentir unos brazos en momentos como este, pero es lo que siento.
Tengo una voz en mi interior que me va diciendo que no me deje llevar, que no tire la toalla. Quizás sea mi propia autoestima a veces tan ausente que me echa un amarradero. Y es que supongo que a veces no nos queda nada más que nosotros mismos para seguir adelante con nuestras propias miserias.
Tengo una voz en mi interior que me va diciendo que no me deje llevar, que no tire la toalla. Quizás sea mi propia autoestima a veces tan ausente que me echa un amarradero. Y es que supongo que a veces no nos queda nada más que nosotros mismos para seguir adelante con nuestras propias miserias.
--------------------oOo--------------------


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home